Videoclub lugares donde podías rentar una pelicula

Videoclub lugares donde podías rentar una pelicula

Bien dicen que recordar es volver a vivir,  a partir de los años 80 las personas podían tener acceso, gracias al videoclub local, a los VHS que era el formato para ver películas en casa.

Con el paso a la tecnología y más precisamente con las plataformas de streaming, los videocentros han ido desapareciendo, dejando atrás solo un bonito recuerdo para los que tuvieron la oportunidad de rentar o comprar una película ahí.

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En México y en Estados Unidos  el videocentro más famoso era Blockbuster, un lugar predilecto para muchos jóvenes los viernes en la tarde porque además de rentar o comprar una película, de igual forma podrías rentar un videojuego.

De hecho el último Blockbuster está ubicado en Bend, Oregon, Estados Unidos, mientras que en la Ciudad de México, en Tlalnepantla, se encuentra el único negocio de su especie, el Video Centro de la Zona Metropolitana, que se resiste a desaparecer y quiere seguir dando batalla. Este lugar se ha convertido en un punto obligatorio para los nostálgicos que anhelan volver a sentir la experiencia de rentar una película como en el pasado.    

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Para los amantes del cine ir al videocentro más que una añoranza, es donde encuentran materiales únicos en formatos que ya no se ven, es un lugar de cinéfilos para los cinéfilos, uno de los dueños de este negocio comentó que tienen una colección de 6 mil ejemplares para todos los gustos.

Ir a un negocio de este tipo además de la experiencia se llevan el valor agregado de que pueden hablar con personas que te pueden recomendar una buena película, en los aspectos negativos sería que hay algunos socios que ya no regresan las películas o simplemente las roban haciendo un gran daño a este negocio.

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Videoclub ¿En qué consistían?

Algunos puntos importantes de los videoclubs eran:

Cada que salía un estreno en el videoclub tenías que ser de los primeros, si no corrías el riesgo de que te lo ganarán.
Podrías alquilar la película por un límite de tiempo, si no te hacias acreedor a una penalización.
A los consumidores frecuentes les daban más  beneficios o una tarjeta de lealtad.
Algunas veces había rentas de películas de 4×3 o promociones especiales.
A Blockbuster le dieron la oportunidad de comprar Netflix, pero la rechazó porque no lo consideraba buena idea.

Si bien es cierto que ahora tenemos acceso a muchas películas por las plataformas de streaming o por internet, las personas que vivieron la época de los videoclub, sabrán que ir era una sensación que a todo cinéfilo le gustaba, tal vez y en el futuro con modas retro estos establecimientos puedan volver.  

 

Fuentes: Chilango, Noesis, Diario del viajero

@Cronicamexicana

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