Algunos datos sobre la “senectú” en México

Algunos datos sobre la “senectú” en México

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La senectud, la vejez, la “viejentud”, la ancianidad, la “senectú”, la “vejestoriedad”, ¿cuántos motes existen para llamar a la última etapa de la vida? Esa en la que se te cae la cara, se te ponen las nalgas de pasa y apestas a perro muerto.

Más de 10 millones de mexicanos son ancianos, mayores de 60 años, y componen aún una parte interesante de la población.

En este punto hay que admitir que México no es un buen país para ser anciano, pues el sistema de gobierno no contempla que los más viejos deben tener una vida plena, tranquila, sin preocupaciones económicas y con servicios sociales de calidad que incluyan salud, entretenimiento y hasta una buena alimentación.

Mientras en países como Reino Unido, Noruega o Japón, las personas adultas mayores son arropadas por la sociedad y se generan altos sistemas de bienestar para ellas, aquí los supermercados están llenos de ancianos que trabajan durante días enteros para ganarse unas monedas.

La verdad, México es un país que trata mal a sus ancianos, no les da servicios de salud de calidad, los excluye de los empleos dignos y tampoco les otorga pensiones justas con las que puedan pasar sus últimos años.

Finalmente, como el país no se preocupa por dar calidad de vida a los ancianos, éstos terminan siendo un problema de la asistencia pública, las instituciones de caridad, y la calle cuando la situación es muy grave y no tienen acceso a la vivienda.

El problema de hoy es para los más jóvenes, aquellos que empiezan su vida laboral y observan con preocupación que el sistema de pensiones no les dará de comer cuando ya no puedan emplearse.

@ElArdidisimo

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