El racismo que viene

El racismo que viene

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Probablemente Martin Luther King esté retorciéndose en su tumba, al ver las revueltas sociales en Estados Unidos por la llegada al poder de Donald Trump. Hace casi 40 años que murió, dejando un legado en favor de los derechos civiles y contra la discriminación racial. No parece que tantos años hubieran pasado, cuando vemos a un montón de niños gritarle a otros niños inmigrantes mexicanos, que construyan su muro y se vayan a su país.

En 1960, Ruby Bridges, entonces de 6 años de edad, se convirtió en la primera niña de raza negra en asistir a una escuela para blancos en Estados Unidos. Durante su primer año de clases no dejó de recibir insultos y amenazas, e incluso tuvo que ser acompañada por policías para que no la atacaran.

Fue hace mucho tiempo y sin embargo, en el país del norte parece que nada cambió, y la lucha por los derechos civiles está donde empezó.

Quizá, desde la perspectiva de quienes viven en México, es una cuestión de deshumanización generalizada en los norteamericanos. Muchos dirán que siempre ha sido igual, sólo que hoy el asunto está de moda y se preguntarán que será de millones de mexicanos que, viviendo allá, hoy enfrentan el racismo, igual que una vez lo enfrentaron los negros.

El problema es que las cosas no permanecen de aquel lado de la frontera, porque aquí, en pleno México, también habita el racismo y hasta pareciera tener cierto aire de resurgimiento en los últimos años.

Dice el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred), que al menos 40% de los mexicanos no ve bien la presencia de personas centroamericanas en el país, y hasta acepta que la policía debería investigarlos, sólo por su apariencia y sin motivos reales.

Ese mismo porcentaje afirma que podría manifestarse para evitar que un grupo indígena se acerque a su comunidad, ya que considera que se trata de individuos sin educación, y sin posibilidad de progreso.

Y pasa lo mismo con las clases pobres, con las minorías sexuales, con las mujeres y hasta con los grupos religiosos.

Entonces, ¿por qué nos sorprende tanto que nos estén corriendo de Estados Unidos?, si al final aquí también corremos a la gente, también defendemos nuestro territorio como si nos hubiera costado mucho dinero, y hasta parece que queremos, a la manera de Hitler, crear una raza única de mexicanos educados, avanzados y en progreso (y por supuesto rubios, si no, no entran).

Vienen tiempos difíciles. Es bien sabido que lo que dice Estados Unidos es ley, y así se trate de un chiste, lo que dicen allá, normalmente se pone de moda aquí, así que ya podemos vernos reflejados en el espejo del racismo y la agresión civil, esos serán nuestro nuevos hashtags y temas de sobremesa, y quién sabe si hasta tema musical, de televisión y de telenovela. #yamevi

Valeria Lira

@CronicaMexicana

 

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