Campañas políticas que dan vergüenza

Campañas políticas que dan vergüenza

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¿Cómo y por qué saber que un país pertenece al Tercer Mundo?, ¡fácil!, viendo sus campañas políticas y el nivel de los candidatos.

México es el ejemplo número uno para lo anterior, y es que aquí, el nivel de las campañas políticas y la poca inteligencia que muestran los candidatos, es un asunto de pena ajena, y eso sin importar de qué partido estemos hablando.

Noé Bernardino. 2015

Este candidato a diputado federal, por el PRI de Michoacán, hizo su spot, literalmente, con los pies. Al parecer una campaña semi inteligente no depende de cuánto recurso le cueste al pueblo, sino más bien de que sus candidatos tengan una inteligencia mínima.

Basta ver el vídeo para saber que esa campaña no pudo haber costado demasiado y los creativos, probablemente, fueron ciudadanos solidarios que iban pasando… pero la primaria.

Diego Leyva. 2015

Mucha diversidad étnica, inclusión social y cultura popular, sí. Sin embargo, más allá de todo lo que pudo haber costado esta producción, lo que más destaca es una enorme ausencia de propuesta política.

Para Diego Leyva, del PAN, parece ser que los mexicanos somos changos chupándonos el dedo, los que nada más con un ritmo repetitivo y torpe nos emocionamos, y tachamos el cuadrito el día de la elección.

¿Para esto sirvieron años de lucha por la democracia?

Uno de tres

El partido Nueva Alianza es otro más de los que nacieron para vivir del pueblo. No hubo, no hay y no ha habido propuesta política de este partido, y lo más que hemos podido ver es esta coreografía improvisada, cuyo personaje principal es un gordito chistoso que no dice nada, pero baila bien.

Jorge Márquez. 2015

En este caso, el candidato del PRI Jorge Márquez y su equipo, quisieron ahorrarse todo, desde la utilería hasta la coreografía, los actores y la música. No hay nada más patético que una mala idea, mal ejecutada.

Por lo menos hubiera invertido en unas clases de canto para la pobre cristiana que tuvo que desgarrarse la garganta, durante largos y tediosos tres minutos. Ojalá por lo menos le haya tocado torta de jamón.

Raúl García. 2015

Al menos Raúl García, candidato del PAN en 2015, invirtió algo de su presupuesto en esta producción, aunque eso no le significó un resultado más digno. Es decir, la calidad de las campañas políticas no es una cuestión de dinero, es una cuestión de propuesta y de que, quienes se postulan no son personas con convicción de gobierno, sino con convicción de escándalo.

Así las cosas en México, las campañas políticas que vemos en el país, dicen mucho que nuestra situación, del gobierno que tenemos y de los que nos esperan. Aquí no hay propuestas diferentes y en todos los partidos políticos piensan que la gente vota por canciones pegajosas y bailes jocosos, ¿será que no?

Valeria Lira

@CronicaMexicana

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