Estamos híper tensos

Estamos híper tensos

corazon1

El aumento generalizado de la presión arterial del cuerpo se llama hipertensión y es un padecimiento que afecta al menos a 30% de los mexicanos, con consecuencias como infartos, insuficiencia renal y cardiaca, y por supuesto una muerte prematura.

Pero a todo esto, ¿por qué andamos tan tensos los mexicanos?

La hipertensión es otra de esas epidemias que caracterizan a México y sus habitantes, resultado de generaciones y generaciones mal alimentadas, con malos hábitos de salud e instaladas en la despreocupación por sus propios cuerpos.

La cifra de mexicanos que están enfermos de esto es bastante alta y nos habla de que, en general, somos un país enfermo y eso cuesta mucho dinero, sólo por una negación absurda a cambiar de hábitos.

Irónicamente, hace unas décadas la hipertensión era propia de personas mayores de 70 años, una enfermedad que daba en la vejez, y cuando los sujetos en cuestión ya estaban en los últimos años. Sin embargo, en la actualidad un buen porcentaje de los casos, se asocian a personas menores de 35 años y en una mínima parte a niños con estilos de vida malos, desde los primeros años de vida.

Y sí, respondiendo a la misma palabra, mucho de lo que provoca la hipertensión es que vivimos en un país con mala calidad de vida, sometidos a enormes condiciones de estrés, con difícil acceso a controles médicos y sobre todo, poca cultura de la atención al cuerpo, lo que por supuesto reditúa en habitantes no tan saludables y menos aún, enterados de sus propios padecimientos.

En pocas palabras, los mexicanos estamos híper tensos, vivimos en la tensión constante, el estrés y la falta de respiros adecuados que, de vez en cuando, sí podrían salvarnos la vida.

La hipertensión es también una de esas enfermedades modernas, propias de la gente que vive atada al trabajo, al teléfono y al tráfico, en grandes ciudades donde hay poco tiempo para hacer ejercicio y el momento máximo del día es la hora de la comida en la calle, el postre, el refresco o el cigarro, bajo cualquier pretexto, y con tal de arrancarle segundos a la rutina.

Cada año la hipertensión mata a nueve millones de personas a nivel mundial, sobre todo en países industrializados y con estilos de vida mucho más acelerados, que aquellos sitios donde aún el dinero no se vuelve un tema tan importante, como para salir corriendo a diario a buscarlo.

Diabetes, hipertensión, obesidad, insuficiencia renal y tabaquismo son algunas de las enfermedades más comunes de la vida moderna, en un mundo que se dice a sí mismo mucho más avanzado y con comodidades, pero que tiene un alto costo sobre quienes lo viven.

Habría que replantear a dónde llevamos el estilo de vida de millones de mexicanos, especialmente si hablamos de niños y jóvenes que, desde sus primeros años, no tienen hábitos adecuados y probablemente se conviertan en adultos enfermos, poco sanos y poco productivos, con una esperanza de vida muy por debajo de lo que debiera esperarse.

Valeria Lira

@CronicaMexicana

Facebooktwittergoogle_plusredditpinterestlinkedinmail