Los mexicanos del futuro

Los mexicanos del futuro

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La gente que existe hoy, no es en nada igual a la gente que existió ayer, y tampoco a la que existirá mañana. Las brechas generacionales son siempre un abismo enorme, que difícilmente tiende puentes entre las personas.

Si comparamos cómo eran los mexicanos hace 40 años, encontramos que parecían vivir en otro planeta completamente distinto a donde vivimos hoy. Quizá su perspectiva futura a mediano plazo era bastante diferente a la que nosotros, habitantes del siglo XXI, tenemos en la actualidad; hace 40 años lo más normal en los adultos jóvenes era esperar casarse y procrear hijos, sin embargo, las generaciones que hoy viven esa etapa, niegan el compromiso y más todavía engendrar, especialmente en razón de que sus perspectivas económicas no son igual de alentadoras, a como fueron las de sus padres o sus abuelos.

El Consejo Nacional de Población (Conapo) estima que en 2050 habrá 150 millones de mexicanos, 10 de cada 100 mayores de 65 años, mientras que la población más joven, adolescentes y niños, irá a la baja.

Parece mucho tiempo, y sin embargo tres décadas es poco para pensar en todos los cambios que el país vivirá. México tendrá una población mucho más vieja y dependiente, porque se calcula que la economía mexicana no mejorará para las próximas tres generaciones; tampoco será demasiado arraigada a sus costumbres o tradiciones, porque la globalización es un fenómeno que ya vive entre los mexicanos; y finalmente, no se estima que vendrán generaciones más humanas, porque, aunque parece cosa de países desarrollados, aquí la tendencia también es hacia la sustitución de relaciones sociales por máquinas, teléfonos y aparatos “inteligentes”, que son menos demandantes y, al menos en apariencia, más seguros.

Otra cosa que cambiará serán las instituciones públicas. Se calcula que en los siguientes 10 años el sistema de seguridad social que ofrece el gobierno mexicano, terminará de irse a la quiebra, por tanto, no es muy difícil visualizar que para 2050 ese será un rubro, que todavía no habremos podido resolver. Cuidar la salud y administrar las pensiones será mucho más caro, quizá en manos de privados, y sólo accesible para quienes tengan recursos.

Hace 40 años, ver escenas de crimen organizado en televisión nacional, era impactante y se consideraba “para personas con alto criterio y discreción”. Hoy, al menos la generación que está creciendo en esta década, probablemente no tenga ese factor sorpresa, pues la violencia es el tema más común de la actualidad nacional, es como un vecino que no se ha mudado desde hace muchos años.

Tal vez, de manera positiva, podríamos querer pensar que los niños y jóvenes mexicanos del 2050 escucharán de esta etapa convulsa en el país, igual que hoy se escucha de la Independencia, la Revolución o la Guerra Cristera, en las clases de historia. Ojalá en 30 años esto se vuelva una pesadilla del pasado y no vengan otros 150 mil muertos a contarnos lo que ya sabemos.

Hoy en día, la lucha por el respeto a las minorías, está más vigente que nunca. Quizá en 2050, los adultos de entonces, logren vivir en un México de igualdad, que no de derechos, porque esos ya existen hoy, sólo que no se hacen valer.

Si se estima que habrá entonces 32 millones de mexicanos más que hoy, quizá debiéramos preocuparnos un poco, en qué clase de ciudadanos se están formando hoy, pues es probable que sean ellos los que, mañana, eduquen a todo ese montón de gente.

Valeria Lira

@CronicaMexicana

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