El club de las Mamalitas

El club de las Mamalitas

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En un país donde cada año hay casi medio millón de adolescentes embarazadas, han surgido una especie extraña de madres, aquellas que rompiendo las estadísticas, han esperado para tener hijos hasta después de los 30 o 35 años, y se les conoce como mamalitas.

Son mamás comunes y corrientes, pero para nuestra errada percepción de la construcción de las familias y la vida de una mujer, estas madres maduras ya parecen abuelitas, e incluso los hospitales las encasillan en embarazos de alto riesgo y otros términos absurdos, por ejemplo, “madres añosas”.

¿Será que estamos tan acostumbrados a la maternidad adolescente y sin planeación, que se nos hace raro ver a mujeres con embarazos planeados y deseados?

Tan sólo después de los 30 años, una persona termina su desarrollo psicológico, académico y profesional, y comienza a estabilizarse emocional y económicamente, algo que resulta indispensable antes de tener un hijo. Pese a eso, la maternidad adolescente es una tendencia en crecimiento, especialmente en los sectores menos favorecidos, con niveles educativos deficientes y menor poder adquisitivo.

Mientras en países desarrollados, las mujeres están esperando más allá de los 40 años para tener a su primer hijo, en México pasar de los 20 años sin haber tenido descendencia es el equivalente a no haber hecho nada útil como mujer; las que se atreven a hacerlo a edades más maduras, son prácticamente abuelitas de sus propios hijos, aunque físicamente no tengan ningún impedimento.

Entre las mamalitas y las mamalescentes, la maternidad en México es un tema que se debate, pero pocas veces llega a términos coherentes. En general, los hijos no se tienen con conciencia, sino por una exigencia social y cultural que se le impone a las mujeres, a cualquier edad, con tal de seguir inflando las estadísticas poblaciones.

@CronicaMexicana

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