¿Por qué los mexicanos siguen teniendo hijos?

¿Por qué los mexicanos siguen teniendo hijos?

hijos2En términos estrictos, para tener un hijo no hay más requisito que seguir los pasos que dicta la biología, esperar el proceso y parir. Pero en términos de la realidad social y el mundo humano, la cosa es mucho más compleja, se requieren más armas y elementos útiles para echar otra boca a la hambrienta humanidad. ¿O no?

México es un país terriblemente complejo, con realidades sociales que impactan por su contraste, brechas de acceso a cosas básicas que son impresionantes, diferencias enormes entre los derechos reales de unos y otros, y sucesos que algunas veces hacen cuestionar por qué aquí las personas siguen teniendo hijos, ¿cuál es el objetivo?, ¿hay alguna esperanza para ellos?

En este país nace más de un millón y medio de mexicanos al año, una cifra peligrosa, si tomamos en cuenta que ya no hay servicios, empleos o espacios habitacionales suficientes, para los 120 millones que ya existimos en este territorio.

Claro que la tendencia es a la baja; cada vez más jóvenes están optando por no tener hijos, debido principalmente a las dificultades con que se sobrevive en el país, pero también a un afán de crecimiento personal, que no da tiempo o recursos para criar a otro ser humano. Eso en países desarrollados.

Los mexicanos también vamos en ese mismo orden, pero mucho más lento porque, haciéndole caso a las cifras, seguimos multiplicándonos como zanahorias en el campo.

Es irónico que en países desarrollados, donde se tiene mejor calidad de vida, las personas hayan bajado sus tasas de natalidad, mientras en México, aún con todos los problemas que tenemos, la mayoría siga dejando descendencia, sin reparo alguno.

Probablemente la única explicación sea un arraigado sentimiento de esperanza sobre la sociedad en sí misma. Los mexicanos son, entre muchos otros países con más recursos, los más felices, y se califican a sí mismos como personas satisfechas con su país, su modo de vida y lo que tienen.

En el mismo sentido, es posible entender que los mexicanos siguen teniendo hijos, porque no han perdido la esperanza de ofrecerles un mundo mejor, experiencias más interesantes y hasta una educación más útil que la que ellos recibieron antes.

Cualquiera que mire al país desde afuera, puede aterrarse por no entender la fe ciega que los mexicanos tienen sobre sí mismos, esa manera de creer en que todo tiene que ser mejor, que tiene que haber luz al final del túnel, o alguna recompensa por vivir en una nación, que algunas veces resulta tan compleja.

Algo de bueno ha de tener vivir en un país como éste, donde la esperanza por la vida no es algo que se haya perdido todavía, y se visualiza un mundo mejor para las generaciones futuras.

Claro que tampoco una visión positiva debería disparar las tasas de natalidad, al punto en que nos asfixiemos, porque siendo sinceros, el mundo en general está ya muy escaso de recursos como para mantener con vida a tanta bestia. ¿O no?

Valeria Lira

@CronicaMexicana

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