En los tiempos de la vasectomía…

En los tiempos de la vasectomía…

640px-condoms_leakage_test_condom_museum

Antes no eran común que los hombres se operaran para no tener hijos, y menos aún que usaran anticonceptivos, solía parecer que eso era una tarea exclusiva de las mujeres. Sin embargo, hoy día esto va siendo cada vez más popular, y vivimos una época en que la decisión de ser o no padres se está convirtiendo en asunto de dos.

Una vasectomía es el corte quirúrgico de los conductos seminales para evitar el paso del semen. Es una operación sencilla, realizada cada vez con menos dolor y que evita millones de embarazos no deseados en todo el mundo.

Hay países donde casi el 30% de los hombres se practican vasectomías como procedimientos médicos normales. Inglaterra, Canadá y Holanda, entre otros, tienen cifras muy altas de esterilización masculina, y que son equivalentes a la de las mujeres.

Pero en México, donde vivimos rodeados de machismo y reglas sociales sacadas del siglo XIX, solamente el 2% de los hombres se practican la vasectomía.

No hay muchos pretextos, a menos que se ignore la verdad. Por principio, es una cirugía ambulatoria, poco dolorosa y nada invasiva, que además se practica en el sector público de manera gratuita.

El problema es que ellos, machos mexicanos, ven en sus miembros una bandera de su virilidad, entonces no acceden a ser tocados y mucho menos para contribuir en una tarea que piensan es de mujeres.

“¿Por qué no te cuidaste? Es lo primero que le preguntan a ellas, cuando quedan embarazadas sin planearlo. Ellas se tienen que cuidar, ellas tienen que ser abiertas para esterilizarse, ellas tienen que llenarse de hormonas y estar pendientes, solamente porque son mujeres.

Ya estamos en el siglo XXI, la vasectomía ya no tiene que ver con la virilidad, ahora es cuestión de responsabilidad, y de compartir con las mujeres la equidad de género.

México es uno de los primeros países en embarazados no deseados, y el primero a nivel mundial en madres adolescentes. Viendo las cifras, sería justo empezar a pensar en obligarlos más a ellos, en lugar de a ellas, a usar la anticoncepción para no dejar “bendiciones” regadas por el mundo.

Porque, eso sí, reniegan de la cirugía bajo el pretexto de que son “muy hombres”, pero cuando llega el tiempo de la responsabilidad y poner comida en la mesa, entonces salen corriendo.

@CronicaMexicana

Facebooktwittergoogle_plusredditpinterestlinkedinmail