El camino de la sororidad femenina

El camino de la sororidad femenina

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No sólo son mujeres, son compañeras, hermanas, amigas, madres e hijas, un enorme conglomerado de la sociedad que se está haciendo visible, aunque no lo quieran ver.

En los tiempos más recientes, da la sensación de que las mujeres mexicanas son los seres más indefensos del planeta, acosadas por el sistema, por el crimen y hasta por sus propias parejas, y sin que nadie pueda levantar un gramo de dignidad para defenderlas.

Desde hace ya mucho tiempo que en México las mujeres han trabajado, en su conjunto, para dejar de ser esos elementos vulnerables y volverse índices de cambio, fuerzas reactivas que aportan semilla al país y levantan los frutos.

En las primeras décadas del siglo XX, las mujeres llamadas “soldaderas”, trabajaron para construir la Revolución Mexicana, se armaron y viajaron por el país para luchar por los mismos objetivos que sus congéneres, y no como mujeres, sino como seres humanos y mexicanas.

Hoy, a más de un siglo de distancia de aquellos hechos, la revolución continúa y las mexicanas inmersas en ella, pero ahora luchando contra fenómenos más modernos como la discriminación, el feminicidio y el acoso callejero.

Así es como surgió el término sororidad, para nombrar esta pelea diaria que las mujeres libran por hacerse un lugar en la sociedad. Se trata de un concepto incorporado hace no muchos años, útil para definir la solidaridad femenina, surgida en los últimos tiempos, como algo que las hace más fuertes, una especie de acompañamiento que se dan entre sí mismas, como un escudo frente a la hostilidad que les representa el mundo masculino, y todas las imposiciones que éste les acarrea.

Grupos de apoyo, talleres, comunidades enteras gestionadas por mujeres y hechas para ellas, enfocadas en sus necesidades y alejadas del enorme mazo del machismo, en eso se resume la sororidad. Y a pesar de sonar tan sencillo, ha venido a cambiar el mundo.

Pese a que hoy, más que nunca en la historia, suenan las alarmas feminicidas para decirnos que las mujeres mexicanas no están siendo protegidas, en paralelo está surgiendo una fuerza silenciosa, pero avasalladora, y es la fuerza de la sororidad.

El hecho de que las mujeres se estén agrupando y cuidándose entre sí mismas, ha levantado críticas en la retrograda sociedad mexicana, que todavía pretende seguir regida por el machismo. Las llaman “feminazis”, dicen que están locas, las amenazan, las acosan, las matan, y sin embargo, ellas no detienen su lucha por ser seres humanos visibles, completos y unidos.

Hoy hay más de 60 millones de mujeres en México, una cifra que supera ligeramente la de la población masculina y que está, más que nunca, sonando fuerte en la conciencia social, la que finalmente se está transformando en algo mucho más humano y menos dictatorial.

Valeria Lira

@CronicaMexicana

 

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