Chismes del feminismo en México

Chismes del feminismo en México

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Todas son lesbianas ardidas, mujeres enojadas con el cariño masculino, viejas dramáticas que quieren llamar la atención, muchachitas millennials que quieren estar a la moda y por supuesto ninguna de ellas tiene razón. Eso dice la opinión pública, en su mayoría orquestada por machos mexicanos, sobre el feminismo que hoy en día pulula los medios de comunicación, las redes sociales, los foros y las universidades de este país.

Es normal que siendo México uno de los sitios donde más violencia se ejerce contra las mujeres, el asunto del feminismo y el hecho de que ellas se defiendan con la razón en la boca, cause más que odio y resentimiento entre el sector masculino. Machitos educados en el seno de familias misóginas, tratados y alimentados como auténticos parásitos por sacrosantas madres que anularon su propia existencia para dejarlos vivir.

Es como el caso de aquella araña que, luego de algún tiempo de cargar en su cuerpo decenas de huevecillos, al final es devorada por sus propios vástagos en un acto de canibalismo, sólo justificado por la naturaleza.

Los machos mexicanos son esos huevecillos que convertidos en arañitas se comieron a sus madres. Por eso cuando un grupo de arañas revolucionadas, nombradas feministas, feminazis o el término que mejor convenga, se plantan y contradicen la vía de lo “natural”, para evitar ser comidas, las arañas macho se vuelven locas, despotrican y se dan de topes contra la pared; simplemente no entienden por qué, si sus madres y sus abuelas se dejaron devorar, estas mujeres de la era moderna quieren salir a imponer sus reglas y sobrevivir ante la dura batalla de los sexos.

El feminismo en la actualidad es mucho más fuerte porque tiene la voz en las redes sociales. Miles de mujeres, cansadas de vivir en un país de machos, se encuentran con otras miles que piensan igual y además lo expresan, lo que al mismo tiempo genera una nueva revolución que se refleja en las calles, en el transporte público, en la fila de las tortillas y en todos los espacios donde antes ellos imponían sus reglas.

No están locas, simplemente exigen el respeto que siempre se merecieron en un país donde, al menos por ley, todos son iguales. Respeto y derecho a no ser tocadas si no lo quieren, a no ser acosadas en la calle, a no soportar a machos que no controlan sus instintos primarios, y a vivir de la manera que quieran, sin recibir la crítica de una sociedad retrograda e idiota.

Pero como gracias a Internet todos tienen boca para opinar, es fácil percibir el enorme coraje del macho mexicano ante todo el terreno que las mujeres han ganado en México. Sí, es cierto que les duele haber perdido lugar y darse cuenta que ellas están aquí y no van a irse, no van a regresar a recoger calzones ajenos, a atender mocosos insoportables o estirar la mano para recibir 20 centavos de gasto, a cambio de sentirse queridas.

Las mujeres mexicanas despertaron y no es un chisme, es una realidad.

@CronicaMexicana

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