Cuatro feministas mexicanas de ayer, hoy y siempre

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La lucha por los derechos de las mujeres, su reivindicación frente a la condición humana, y la constante necesidad de definir su lugar en la sociedad, son preceptos que desde hace muchos años, dirigen el feminismo en el planeta entero. Sin embargo, también es cierto que en los últimos años esta corriente de luchas ha tomado matices radicales, al grado de que ahora incluso se utilizan consignas feministas para opacar al género masculino, en una especie de misandria, que responde a décadas enteras de absoluto machismo en todos los ámbitos de la vida, al menos del mundo occidental.

A continuación, una lista de algunas mexicanas cuya lucha por el feminismo nos legó pensamientos que, justo en la actualidad, tal vez debieran retomarse para entender el rumbo de esta ideología y su papel en la sociedad contemporánea.

Sor Juana Inés de la Cruz

Podríamos pensar que, quizá, ella fue la primera feminista en la historia de México. Su lucha, en la época de la Colonia, fue precisamente para hacer entender que las mujeres no eran objetos designados para las tareas del hogar, y que contaban con las mismas capacidades intelectuales que el género masculino.

Cuando joven, luchó por estudiar, pese a que en ese tiempo no estaba permitido que las mujeres asistieran a la universidad. Ingresó a una orden religiosa, y desde ahí proyecto sus estudios hacia las letras, al mismo tiempo que sostuvo una lucha contra miembros de la sociedad y de la Iglesia, que no veían bien su enorme inteligencia.

Mucho se ha dicho, que su poesía amorosa estaba dedicada a la virreina de México, María Luisa de Paredes, con quien vivió un tórrido, pero oculto romance.

Rosario Castellanos

Ya en el siglo XX, Rosario Castellanos representó una enorme figura para la cultura, la literatura y hasta la política del país.

Como autoridad intelectual, y además diplomática mexicana en el extranjero, Castellanos criticó fuertemente la dominación masculina impuesta desde la educación tradicional, en la que todas las cosas estaban diseñadas para los hombres, y las mujeres no tenían cabida, a menos que fueran como elementos inferiores, sólo útiles en el hogar, pero nunca para la cuestión intelectual.

Hermila Galindo

Vivió en la primera mitad del siglo XX y a ella se le debe el derecho al voto de las mujeres mexicanas.

Nacida en Durango, desde muy joven su vocación por enseñar, le hizo ver la necesidad de empoderar a las mujeres mexicanas, darles derechos y reivindicarlas, para que tuvieran una vida mejor, frente las pocas posibilidades que ofrecía la opresión masculina.

Entre todo lo que logró, se cuenta un periódico feminista llamado “La Mujer Moderna”, el primer congreso feminista y la primera vez que, al menos en México, se habló públicamente de los derechos sexuales y reproductivos de las féminas.

En 1953, Galindo logró que se incluyera el derecho al sufragio de las mujeres, en la Constitución Mexicana.

Regina Tamés

Viajando directamente al siglo XXI, el nombre de Regina Tamés es uno de los que actualmente está sonando, en defensa de los derechos de las mujeres mexicanas.

Abogada de profesión, es la directora del “Grupo en Información de Reproducción Elegida”(GIRE), un organismo que intenta educar y empoderar a las mujeres, respecto a los derechos que sobre su cuerpo tienen.

Además, se ha pronunciado respecto a temas como la violencia obstétrica, la explotación sexual y el aborto, como algo que debiera estar en las agendas legislativas, y constantemente es ignorado, porque se refiere a minorías vulnerables.

Valeria Lira

@CronicaMexicana

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