Mi amiga Paquita

Mi amiga Paquita

paquita1

En un país donde, viviendo el siglo XXI, aún las mujeres luchan por derechos tan básicos como el acceso a la educación, a empleos dignos o la posibilidad de casarse o no, hay iconos que enmarcan esa pelea de género y nos recuerdan constantemente el país en el que vivimos.

Francisca Viveros Barradas, una mujer veracruzana de 70 años, es hoy en día una de las banderas más importantes por la lucha de las mujeres, y la reivindicación del que antes se consideraba el sexo débil.

Mejor conocida como Paquita la del Barrio, a sus 17 años fue víctima de un macho que la embarazó, la engañó y la dejó a su suerte. Se trata de una historia que aún hoy sigue repitiéndose, sobre todo entre las mujeres mexicanas que parecen vivir aferradas a las anécdotas de despecho, como el pan que las alimenta en el día a día.

Sí, sobre todo a las féminas mexicanas les fascinan las historias trágicas de amor; abandonadas, dejadas, engañadas, rebajadas en su amor propio y su corazón, por hombres desgraciados que no las amaron lo suficiente. O al menos eso cuentan las canciones de Paquita, letras que resumen lo mucho que significan el amor y los asuntos románticos, y al mismo tiempo lo poco que se cree que valen las mujeres, en un país machista y retrograda.

Dice Paquita en sus canciones que ella era una mujer fiel, amorosa, que daba todo de sí por el hombre que la abandonó. Es tal como si fuera una telenovela chafa de Televisa, sólo que en este caso ella termina aceptando que el animal rastrero es él, lo deja y se despide con una canción que puede resultar desgarradora.

Las canciones de Paquita, que por cierto son éxito donde quiera que suenan, son un reflejo perfecto de la psique de la sociedad mexicana, un pueblo completamente falto de autoestima y que se permite a sí mismo ser destruido en pos de historias de amor que no existen. Y luego se alimenta del odio, de la lágrima que arde hasta donde no da el sol, y concluye en un “todos los hombres son iguales”.

¿Será que todos los hombres son iguales o nada más aplica la definición para los mamarrachos mexicanos, educados en un sistema patriarcal arcaico y protegidos por sus mamacitas inmaculadas?

Paquita es un símbolo de la música mexicana y sus letras nos hablan del círculo vicioso que ronda a las mujeres de este país, sufridas, con el moco de fuera y la chichi colgada, esperando que llegue su Pedro Infante para hacerlas suspirar, y luego abandonarlas por una chorreada más joven y no tan gorda.

@CronicaMexicana

Facebooktwittergoogle_plusredditpinterestlinkedinmail