Cirugía estética, mitos y realidades

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La cirugía estética es una rama de la medicina avanzada, que se encarga de modificar o corregir partes del cuerpo, restableciendo sus funciones y su forma. Si bien la historia de esta ciencia se remonta a miles de años atrás, la verdad es que hoy, más que en ningún otro tiempo, la cirugía plástica representa una manifestación de la inconformidad y el vacío que ha traído consigo la posmodernidad.

Más allá de estar bien con el propio cuerpo, actualmente las altas cifras de intervenciones con fines estéticos, son prueba de que éstas son sólo un sustituto del amor propio y el valor de los seres humanos, en un mundo material y desechable.

Y no, no se trata de decir que quienes acceden a estos tratamientos son personas vacías, sino simplemente que en la mayoría de los casos se buscan cosas, que no se encuentran en un bisturí. Aunque claro, de vez en cuando, a nadie le hace daño una ayudadita para verse mejor.

En materia de cirugías plásticas mayores o de tipo invasivo, en México se practican casi medio millón al año, lo que la pone en el quinto lugar a nivel mundial. Las más solicitadas son las de nariz, de busto y las liposucciones, algunas de las cuales se realizan a través del sector Salud, y el resto con médicos privados. No en balde esta especialidad médica está entre las mejores pagadas.

Es cierto que la cirugía estética va más allá de quitar una lonja o arreglar una nariz fea. También, mucho del propósito de esta rama de la medicina, es ayudar a las personas a sentirse mejor, sobretodo cuando se vieron afectadas por una enfermedad o un accidente; unos 20 mil casos nuevos de cáncer de mama se detectan cada año sólo en México, de los cuales al menos 800 requieren la amputación completa de los senos, y es muy probable que concluyan en implantes.

Por otra parte, también está la parte macabra del trabajo estético en el cuerpo. Algunas veces las cosas no salen como están planeadas y en otros casos están mal planeadas, de inicio a fin. Son famosos los casos de charlatanes y estafadores que, con tal de ganar unos pesos, han destruido la vida y la belleza de personas que vieron en ellos una solución.

Ese fue el caso de Miryam Gaona, conocida como “La Matabellas”, una mujer de Guadalajara que se ostentaba como cirujana plástica y ofrecía tratamientos estéticos a bajo costo; pasó doce años en prisión debido a múltiples denuncias en su contra, por lesiones y usurpación de profesión. Luego de una investigación, se descubrió que Gaona inyectaba aceite de bebe y de cocina, en los senos y cara de sus clientes, lo que les provocó daños de por vida. En total unas 49 personas fueron víctimas de esta mujer, incluida ella misma como puede verse en fotografías.

Y como el anterior, son cientos los casos de personas que han perdido todo, incluso la vida, por una cuestión de vanidad. Inclusive personas famosas han sido víctimas de estafadores, que ofrecían la juventud eterna a cambio de casi nada.

Valeria Lira

@CronicaMexicana

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