5 momentos graciosos de la Tv mexicana que no debemos olvidar

5 momentos graciosos de la Tv mexicana que no debemos olvidar

La televisión mexicana ya es un caso perdido en su gran mayoría, al menos en su sector comercial con los años se ha convertido en una especie de bote de basura, el hueco de donde sale toda la podredumbre y del que se alimentan los sectores más bajos de la población. Sin embargo, hay que admitir que también nos ha regalado momentos gloriosos, en el sentido irónico, que no deberíamos olvidar como mexicanos.

Alfredo Adame vs. Laura Bozzo

Ninguno de estos dos personajes son de admirarse, ambos viven del chisme, de las declaraciones polémicas y de la vulgaridad. En definitiva son esa clase de gente que debería ser expulsada de México porque denigran al país terriblemente.

Aún con todo lo anterior nunca olvidaremos el día en que Adame se atrevió a decirle a Bozzo la verdad sobre su horroroso programa de televisión y la dejó en pleno foro, luego de que tuvieran una discusión sin sentido en una grabación.

“Ya no voten por ella”

La televisión mexicana de las últimas décadas no es más que un circo, bastante mal hecho, para entretener masas y apagar cerebros. Todos aquí sabemos que los reality shows están construidos desde la base de la actuación, el drama y el morbo para generar muchos números altos.

Por todo esto nunca olvidaremos el día en que Lolita Cortés, actriz de teatro, retó a una participante de un reality en Tv Azteca y pidió a la gente no votar más por ella, aún contra los altos números que ese personaje estaba generando a la televisora, pues simplemente no tenía talento y su papel se estaba volviendo un verdadero absurdo.

Nunca olvidaremos este momento porque es difícil para cualquier personaje contradecir de esta manera a su televisora y priorizar la honestidad con la audiencia, aún por encima de los récords de ventas.

¿Juay de Rito?

¿Por qué en México los líderes de opinión siguen siendo personajes tan tontos como los conductores de noticias? Se supone que deberían ser personas formadas, con una capacidad de discernimiento suficiente como para hablar de los hechos sin emitir juicios y sin decir estupideces, pero eso no sucede.

Nunca olvidaremos a Joaquín López Dóriga en el noticiero estelar de Televisa, entrevistando sin ningún acierto al actor Anthony Hopkins. ¿No podían haberle puesto un traductor si su inglés no daba para más?

 

@CrónicaMexicana

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