Extraños mitos de la cultura popular

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Algunas veces sucede que a alguien se le ocurre inventar un mito, una mentirilla siniestra que por artes del destino trasciende de boca en boca, y llega a los enormes oídos del imaginario colectivo. Es entonces cuando las mentiras piadosas se vuelven peligrosas, porque el pueblo se las cree y se convierten en verdad.

El Chupacabras

“Cierre puertas y ventanas para evitar un ataque de este extraño ser que surca los cielos de México”. Eran los años 90, la política estaba en un momento álgido y los ánimos populares hervían, tanto que se necesitó una historia increíble y fantástica que bajara la tensión.

Llegó entonces el famoso Chupacabras, un horrible animal sacado del infierno, que iba por ahí bebiendo la sangre de vacas, caballos y perros. Y el pánico se hizo. A los mexicanos se les olvidó que había pasado el gobierno de Carlos Salinas de Gortari, seis años llenos de corrupción, crisis económica y robos a manos llenas en el gobierno.

Todos se avocaron a prevenirse del maldito animal, los medios de comunicación advertían de su peligrosidad, y difundían supuestos testimonios de gente que lo había visto.

Luego de un tiempo, el Chupacabras quedó en el olvido y los mexicanos cayeron en cuenta del agujero económico en el que estaban atorados.

El hada en el guayabo

No, no es albur. Fue en el año 2011 cuando José Maldonado, habitante de Guadalajara, aseguró haber encontrado un hada verdadera, en un árbol de su casa.

Parecería difícil que en una época con tanta tecnología, las personas sean tan fáciles de engañar, sin embargo, este caso es ejemplo de que, al menos en México, la ignorancia aún gana. Cientos de personas corrieron a formarse a la casa de José y pagaron cooperación para entrar a ver al hada. Algunos incluso lloraban con el supuesto milagro.

Al final todo terminó en un muñeco de juguete, metido en un vaso con agua. José hizo su agosto y toda la bola de incautos que le pagaron, sólo perdieron su tiempo y su dinero.

El año 2000

A fines de los años 90 llegó el rumor de que la humanidad no pasaría del 2000. Las computadoras iban a ser destruidas, la electricidad se acabaría y sería el fin de los tiempos.

Muchos rezaron para que no sucediera, y otros tantos se arrepintieron de sus pecados y hasta regalaron sus posesiones esperando lo peor.

Y nada, que ya vamos en el 2016. El chiste se cuenta solo.

Lo que si pasó, fue que los programadores de aquel entonces nunca contemplaron la llegada del 2000 y muchos computadores no tenían en su sistema esa cifra, así que simplemente –de no haberlas modificado– se hubieran regresado al 1900.

La Banda Sangre

Suena como capítulo de la serie de Alfred Hitchcock, pero muchos todavía dicen que sucedió.

Contaba la leyenda, allá por 2006 y tiempo atrás, que una banda de jóvenes psicópatas recorrían México en un auto para asesinar automovilistas que les hicieran señas de luz en la oscuridad.

Varias veces los periódicos atestiguaron testimonios de gente que los había visto, o de víctimas de estos locos. Nunca se supo, bien a bien, si fue mentira o verdad, pero lo que hay que rescatar es que, en aquél tiempo, los mexicanos aún conservaban su capacidad de sorpresa, el crimen organizado todavía era algo que asustaba y generaba expectación. Hoy los muertos son tantos que ya ni se cuentan, más bien pasan de largo.

Valeria Lira

@CronicaMexicana

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