Asbesto: el asesino que vive contigo

Asbesto: el asesino que vive contigo

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Millones y millones de mexicanos duermen con el enemigo sobre sus cabezas. Pese a que la ley ya lo prohíbe, el asbesto sigue siendo el material cancerígeno más importado en México y con el cual se realizan muchas construcciones habitacionales.

Incluso quienes laboran en el sector de la construcción son los primeros afectados al estar expuestos al asbesto, debido a que ninguna ley obliga a los empleadores a proteger a su planta laboral, darles uniformes especiales o capacitación en el tema.

En América Latina por lo menos Brasil, Argentina, República Dominicana, Chile, Perú y Uruguay ya prohibieron este material y vetaron su importación en la medida de lo posible. Sin embargo, en México a los legisladores no les ha preocupado demasiado el tema porque este país es uno de los principales compradores a nivel mundial.

Todavía más aterrador es el hecho de que la red de agua potable de la Ciudad de México (CDMX) está formada de tubos de asbesto, que llevan el líquido a los hogares chilangos. Hace unos años que empezaron a ser sustituidos por otros materiales, pero el proceso es lento.

La Unión Europea logró erradicar casi por completo el uso del asbesto, y de eso hace muchos años, sin embargo, en México siempre vamos mucho más lento, por eso nos sigue pareciendo normal el uso de un material que causa miles de muertes cada año.

Y ni hablar de los alimentos, porque México está en la Edad Media. Sustancias como el captafol, la atrazina, los metamidofos y muchos otros más se usan en la producción de fruta y verdura, aunque están prohibidos a nivel mundial por su nivel de toxicidad.

La crisis de cáncer en México está creciendo de forma acelerada, aunque nadie voltea a ver los techos y las tuberías para saber que la causa siempre estuvo ahí, esperándonos.

@CronicaMexicana

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