No, Jesusa, las becas del FONCA no son privilegio

No, Jesusa, las becas del FONCA no son privilegio

El arte y la cultura son oro en cualquier país, la posibilidad de expresión de la población, un desfogue social y una manera en que la población encuentra sentido a su existencia. Pero para México, con un nivel educativo por debajo de la media mundial y donde la violencia hace mucho que se volvió cotidiana, el arte debería ser el bien más preciado y casi la única posibilidad de rescatarnos del acabose.
Jesusa Rodríguez, senadora de MORENA, dijo en un foro internacional que las becas del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes (FONCA), que en este momento benefician a 200 creadores de diversas disciplinas, deberían simplemente desaparecer porque asegura son un “privilegio” y no son para la gente pobre.
Es justamente el problema de creer que la gente pobre necesita tarjetas con dinero y no educación, lo que nos tiene hundidos en la miseria.
Niños, jóvenes, madres solteras, hombres desempleados y ancianos esperan con ansia los centavos que el gobierno de Andrés Manuel López Obrador les regala cada mes, una limosna que jamás los va a sacar de la pobreza porque sólo les reafirma su incapacidad de proveerse, pero no los educa, no los inspira a crear, a mejorar o buscar el progreso, y sí les permite conformarse porque nacieron pobres y pobres se van a morir.
Por supuesto que hay corrupción en el FONCA y muchos privilegiados que no deberían tener las becas, pero es un problema de funcionarios que no tiene que ver con los creadores o con su capacidad para poner a México en el mapa con su talento.
Danza, literatura, dramaturgia, composición musical, artes visuales y otras disciplinas son las que contemplan estas becas, gracias a las cuales los artistas más talentosos del país tienen dinero por tres años para realizar proyectos, salir al extranjero a participar en concursos, talleres y clases magistrales que los ponen al nivel de los mejores del mundo.
Isaac Hernández, actualmente el mejor bailarín del planeta, afirmó que sin una beca del FONCA él no hubiera podido llegar tan lejos, ya que gracias a ese beneficio pudo salir al extranjero, competir y hoy día ser merecedor del Benois de la Danse, el premio más prestigioso que otorga el ballet profesional a nivel mundial.
En la lógica de Jesusa, Hernández no tendría que haber salido a bailar con dinero del gobierno, pues esos recursos debían ir en tarjetas para comprar leche barata, galletas y sillones para ver la telenovela.
Las declaraciones de esta senadora explican por qué hay 55 millones de pobres en México, tiene sentido que existan si les hemos hecho creer que no pueden salir, crecer, estudiar y vivir mejor, y que lo mejor que pueden esperar es una pensión raquítica que les permita morirse con un bolillo en el estómago. Y por supuesto que a quienes si quieren salir y progresar, les negamos el apoyo porque son “privilegiados” y no se conformaron con una limosna.

@CronicaMexicana

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