La historia del observatorio de Chapultepec

La historia del observatorio de Chapultepec

Ya hemos mencionado lo grande que es la Ciudad de México, un lugar que cuenta con todo tipo de lugares y atracciones que hará que disfrutes de esta gran urbe.

Un sitio obligado en tu visita dentro de la capital mexicana es el Bosque de Chapultepec, el bosque más grande del continente americano, lugar donde existe el único castillo de toda América y catalogado por diversos expertos como mejor lugar de áreas verdes, superando al mismo Central Park de Nueva York.

A lo largo del tiempo el bosque ha sido lugar de grandes construcciones y eventos que se mantienen hasta nuestros días; pocas personas conocen es que en este lugar se trató de instalar un observatorio.

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La creación del Observatorio Astronómico Nacional de México obedeció a distintas causas y necesidades del país desde que comenzó su vida independiente, impulsado por la clase más preparada y culta de la nación. Fue en 1822 cuando Simón Tadeo manifestó que una de las instalaciones que el país debería tener era un observatorio astronómico y propuso que se edificara en lo alto del Bosque de Chapultepec.

Dados los recientes descubrimientos astronómicos de la época, fue en 1842 cuando el general Pedro García en ese entonces director del Colegio Militar, mandó a modificar el Torreón de El Caballero Alto del Castillo de Chapultepec, para instalar en ese sitio un telescopio, que los cadetes usarían para realizar observaciones astronómicas destinadas a complementar los conocimientos cartográficos de los cadetes.  

Para hacer de este nuevo proyecto en Chapultepec uno de los mejores en su tiempo, se compraron 3 instrumentos de buena calidad en Europa, que fueron un anteojo meridiano, un péndulo astronómico y un telescopio refractor con montura ecuatorial.

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El costo de aquel magnífico telescopio fue de 530 libras esterlinas, desgraciadamente debido a la guerra entre México y Estados Unidos, esos excelentes instrumentos no pudieron ser aprovechados como se esperaba, ya que cuando el castillo fue tomado por los invasores, la actividad docente del colegio quedó suspendida por muchos años y el telescopio se oxido y sus partes fueron derrumbadas.

En aquella guerra perdida, un hecho curioso es que cuando México perdió gran parte de su territorio nacional la línea divisoria se trazó con técnicas basadas en observaciones astronómicas, por lo que la Comisión Mexicana de Límites, encargada de realizar el trabajo de campo, incluyó entre sus miembros a varios ingenieros con sólidos conocimientos astronómicos, presididos por el General Pedro García Conde.  

Aunque la astronomía en México no ha tenido tanto impacto como se apuntaba con el telescopio en Chapultepec, hoy el país cuenta con 3 grandes observatorios el Observatorio Astronómico Nacional de San Pedro Mártir, el gran Telescopio Milimétrico Alfonso Serrano y el proyecto HAWC, que estudian el visible infrarrojo, longitudes de onda métrica y los rayos gamma respectivamente.   

Fuentes: Revista UNAM, CUDI

@Cronicamexicana

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